“Lo barato cuesta caro”:

Caso clínico sobre caída y posterior reposicionamiento de implantes de titanio.

Una paciente consultó por la realización de 2 implantes en la zona pósterosuperior derecha. Se le solicitó un escáner en primera instancia y se le explicó que no sólo había que hacer dos implantes, sino que era muy importante y necesario para el éxito del tratamiento considerar un gran injerto de seno maxilar puesto que había poca altura ósea y el caso ameritaba una “Gran elevación de Seno Maxilar”, procedimiento que tenía un costo adicional asociado.

La paciente con todos los antecedentes del caso consultó una segunda opinión, donde le fue indicado el mismo plan de tratamiento, pero con un injerto “más económico”, razón por la cual decidió realizar el tratamiento con dicho profesional.

Al poco tiempo de haber instalado los dos implantes, uno de estos se desprendió de forma inesperada, razón por la cual volvió a consultar una opinión del caso. Según nuestro criterio era más importante conocer la situación del implante remanente que la causa de pérdida del otro, indicando una radiografía retroalveolar de la zona, la cual evidenciaba una mala situación del implante.

Estando la paciente en conocimiento de la información recopilada, propusimos remover el implante remanente a la brevedad y planificar el tratamiento definitivo inicialmente conversado. Frente a esto, se solicitó nuevamente un escáner de control de la zona afectada. Sin embargo, durante el transcurso de ese tiempo, el implante remanente migró hacia el seno maxilar, haciendo realidad nuestro mayor temor frente a una complicación post cirugía de implante.

Al contactarnos personalmente con la paciente para informarle la “nueva situación”, sencillamente ella generó un estrés emocional fuertísimo el cual hubo que contener y solucionar.

Inmediatamente fue derivada al Cirujano Máxilo Facial Dr. Omar Campos S, quien cuenta con nuestra confianza, aprecio y respeto y que sabíamos que podría colaborar en este caso.

La paciente fue intervenida por el Dr. Campos para la remoción del implante desde el seno maxilar, procedimiento que tuvo lugar de manera exitosa y, una vez transcurrido el tiempo adecuado de cicatrización y planificación del tratamiento definitivo (6 a 8 semanas) se procedió a realizar la cirugía de injerto de seno maxilar mediante ventana lateral y a la colocación de implantes. Sabemos que este punto puede causar controversia entre algunos colegas, sin embargo, consideramos que era la mejor decisión para la paciente, obteniendo éxito en ello.

A modo personal, aún recuerdo el momento de ingreso a pabellón donde la paciente muy creyente tomó mis manos y las levantó, generándose un ambiente muy confortable donde todo fluyó y salió excelente.

Pasado el periodo de integración se realizó la rehabilitación protésica y hasta la fecha todo marcha excelente.
Expongo este caso más que nada para presentar un ejemplo de que “lo barato cuesta caro”.

Testimonio

Mi nombre es María Eugenia Díaz Heresi, y deseo contar lo que me ocurrió con 2 implantes (piezas 3 y 4) el año 2014.

Hice la cotización con 2 dentistas, uno de ellos era el Dr. Matías San Martín, pero me lo hice con la otra doctora porque el costo era menor.

En junio del año 2014 me hice los 2 implantes, al mes siguiente se me cayó uno de ellos (el tornillo de titanio) mientras me estaba lavando los dientes. Llamé de inmediato a la Doctora, la cual me dijo simplemente que “eso puede ocurrir” y que habría que hacerlo de nuevo.

Volví donde el Dr. Matías San Martín, un tanto avergonzada, pues no lo elegí a él y le conté lo que me había ocurrido, y también quería saber que pasaba con mi otro implante.

Me solicitó hacer un nuevo escáner y luego me comunicó que el otro implante no estaba bien puesto y que había que sacarlo lo antes posible. Desgraciadamente no le hice caso, y 2 meses después estaba preocupada y volví donde él. Me pidió nuevamente un escáner y luego me comunicó que la situación había empeorado, es decir, el implante que quedaba se había desplazado al seno Maxilar derecho. Me angustié tremendamente y el Dr. San Martín me dijo que había que extraerlo con un especialista que fuera Máxilo facial.

Después de cotizar con varios, opté por el Dr. Omar Campos Salvaterra. Se hizo la operación, quedando con mucho dolor y bastante “moreteada”; pero el implante fue extraído gracias a DIOS (Octubre 2014). Posteriormente, hablé con el Dr. San Martin para volver a hacerme los implantes con él, después de la cicatrización.

En enero del año 2015 el Dr. San Martín junto con el Dr. Danty me pusieron los 2 implantes de forma éxitosa, gracias a ellos y gracias a mi DIOS.

En julio del 2015, el Dr. San Martín, me puso las coronas y todo ha funcionado a la perfección.

Agradezco profundamente al Dr. San Martín que se haya arriesgado a colocarme los implantes, porque mi caso no era sencillo, agradezco todas sus delicadezas y atenciones, él me dio mucha seguridad pues en todo momento, sabía lo que hacía.

Mil gracias Dr. San Martin y también al Dr. Danty.